


Hoy toca un poco de Historia.
La fotografía nace a mediados del siglo XIX como resultado de investigaciones consideradas científicas antes que artísticas. Emulsiones, químicos, cámaras oscuras... todo era probado para fijar la imagen. El celo de los artistas decimonónicos demonizó esta nueva técnica en cuyo avance quisieron ver el fin de las bellas artes, la muerte del
aura.
Sin embargo la dedicación, esfuerzo y tesón de los primeros y arriesgados fotógrafos pudo cimentar una nueva disciplina artística que hoy no se discute. A pesar del rechazo sufrido y de soportar críticas e incluso burlas la propia evolución del Arte y de la Historia los dejó en el sitio que merecen.
He tenido la suerte de trabajar estas últimas semanas con la técnica de la goma bicromatada, una solución no argéntica que reproduce negativos por contacto. No voy a aburriros con todo el proceso (lento y gratificante), sólo deciros que no me cuesta ponerme en la piel de los primeros daguerrotipistas y calotipistas para comprender su asombro por lo hallado y sus ganas de mostrarlo al mundo.
Sirva esta pequeña entrada como mi particular homenaje a la Historia.