Vaya faena estás firmando, maestro.
Y mira que venía listo y resabiado el primero de la tarde. Rehuye el trapo, va directo al bulto. Tú lo supiste leer, sabías que la suerte que te tocaba era dura, un toro para trabajarlo, y aún así lo esperaste a puerta gayola. Con la actitud, la elegancia y el porte de los que sólo los gigantes pueden presumir.
Algún revolcón ya te ha tocado, y cornadas no van a faltar, pero de golpes más fuertes te has levantado ya, con tal naturalidad y simpleza que parece que no duelen. Y vaya si duelen.
Tu sitio está hoy en el albero, al sol. Yo te espero en el tendido, listo para saltar al ruedo y dar un par de capotazos a tu lado, siempre fiel. Sí, la tragedia siempre se palpa en los medios, pero también la gloria.
Tu fuerza es mi orgullo, sangre de mi sangre.
Al toro, valiente.
Qué bonito, sobrino!Me has emocionado. Suerte y al toro!Un besazo.
ResponderEliminar